jueves, 11 de octubre de 2007

Un nudo en la garganta

Se me olvido cómo se escribe. A menos que sea para decir cuánto ansío algo, o cuánto necesito
algo...alguién.
No sé como se hace esto de amar despúes de haber amado todo.
Me acostumbre al dolor a la duda a no saber por qué, cuándo ni cómo.
Y entonces lo siento.
Me doy cuenta que fue cuestión de mirarme y sonreir
para sentir que te quiero más...que te amo.
y sentí esa emoción en la garganta.

Ese ovillo en la garganta como le dijo un poeta...el alma!
Un nudo en la garganta.
Esa es mi alarma, mi señal de alerta...la clave.

Han pasado días, creo que semanas y he sentido por fin ese bendito nudo en la garganta.
y me siento como en casa, comoda y estupidamente felíz.
Este ovillo en la garganta se me hace placentero.
Sólo por el hecho de que a través suyo el amor se hace verdadero, real...suficiente.


Pedí a Dios que ésta vez hablara por mí , a través de mí, y así poder cometer mil errores nuevos
pero no aquellos de siempre.
No quiero sucumbir en todo eso que me es familiar, en el dolor, en la mentira.... en la culpa.
En ese constante nudo en la garganta.
Dicen que en algún momento se llega a pastos más verdes, creo estar allí al fin.


Sólo quiero sentir el nudo en la garganta cuándo deba ser y lo sienta ser, no cuándo aporte acción a el cuadro dramatico que tanto me recuerda el antes, el ayer.
No quiero sentir que la unica forma que tendre de ser, es siguiendo la toxina que fue
los ultimos años junto con él.
Estoy en los primeros pasos...que es dónde finalemnte se deciden las reglas esenciales
del juego.
Entonces lo decidí...
Jamás seré fabricante de ovillos!
Nunca más!


Marta Paz...

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